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Charlatanes, irracionalidad e izquierda

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“Los intelectuales de izquierdas participaron activamente en la vida animada de la cultura obrera. Algunos buscaron compensar el carácter de clase de las instituciones culturales con programas de educación obreros o mediante obras de divulgación  —que conocieron un éxito muy grande—  sobre matemáticas, ciencias y otros temas. Es hiriente constatar que hoy en día sus herederos de izquierdas a menudo privan a los trabajadores de estos instrumentos de emancipación, y nos informan que el ‘proyecto de los Enciclopedistas’ está muerto, que hemos de abandonar las ‘ilusiones’ de la ciencia y de la racionalidad. Será un mensaje que hará felices a los poderosos, satisfechos de monopolizar estos instrumentos para su propio uso.”

Noam Chomsky

Written by corazondepatata

18 febrero, 2010 at 21:34

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De religión e izquierda

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Al hilo de una discusión suscitada en Escolar.net (sitio que recomiendo por lo rápido que se renueva y la cantidad de presentes… Bueno, ¡quién soy yo para recomendar nada!), me gustaría definir un poco cómo pueden relacionarse la izquierda y las creencias en seres superpoderosos, existencia de almas y otros absurdos lógicos.

Independientemente de los términos concretos de esa discusión a mi se me volvió a plantear la cuestión de hasta qué punto es compatible el sostener ideas de izquierda con creer en dioses. Bueno, depende de qué parte de la izquierda entendamos, claro, pero incluso desde las posturas más cercanas a la socialdemocracia la verdad es que cada vez veo más claro que la incompatibilidad entre ambas posturas aumenta a cada década que pasa.

De entrada hay una incompatibilidad básica, si partes desde un punto de vista socialista: La visión materialista debe de definir el análisis de la realidad, o el resto de principios se sostiene difícilmente.  Un análisis que defina la realidad desde fuera de la materia está socavando tanto un análisis económico de la relación de fuerzas entre clases como cualquier planteamiento de acción desde supuestos económicos, para suplantarlo por algún planteamiento alternativo basado en… Bueno, en cualquier cosa menos la realidad material. ¿Que puede ser algún planteamiento paralelo? Sin duda. Ahora falta que dicho planteamiento se pueda llamar de izquierdas, pero de entrada estará partiendo de bases diferentes.

Si seguimos ahondando en la cuestión, lamentablemente, no se detiene ahí el problema. ¿Qué podemos hacer con la idea de construir una alternativa social racional… Si partimos de bases irracionales? Al llegar a este punto me he solido encontrar con un argumento inapelable. Ciertamente, CUALQUIER punto de partida de cualquier sistema mental, y cualquier sistema llamado de izquierdas está incluido, parte de afirmaciones que podemos calificar de irracionales. ¿Porqué deberíamos de construir un mundo más justo? ¿Porqué, ya puestos, deberíamos de construir una sociedad racional? Bien, estoy dispuesto a aceptar que esa afirmación es irracional per se. ¿Y? Hay una diferencia sustancial: Esos puntos de partida son plenamente discutibles desde la razón. Si mañana vd. encuentra un argumento sólido para convencerme de que es preferible una sociedad injusta estoy dispuesto a oírle, dado que usará para ello argumentos basados en algo que comparto: La razón.

La diferencia con cualquier punto de partida religioso es evidente: No comparto esa fe que el creyente me postula como base. Es mas, ¿en qué puedo rebatirle a nadie, si doy es e argumento por válido, si basándose en ese mismo punto me defiende el sexismo, la violencia o la intolerancia hacia el débil?

¿Caminos paralelos? Bueno, he oído muchas veces esa cantinela al reprochar yo la inadecuación de la religión en la izquierda. Sería posible, quizás, hace décadas. Cada día lo veo más imposible. La ofensiva de la sinrazón es apabullante: Creacionismo, maguferías, conspiranoias… La razón está siendo atacada constantemente con una furia sin precedentes desde hace siglos. La religión está en primera línea, y no del lado correcto. Apoyar cualquier aspecto de la religión, a día de hoy, significa dar un respiro y armas a quien no va a dudar en volverse contra los intereses de clase de los trabajadores si ello significa  perder la salvación eterna. Dudo mucho que eso sea nada ni remotamente parecido a un camino paralelo.

Written by corazondepatata

18 febrero, 2010 at 21:29

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De exclusiones y de inclusiones

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Una de las ideas que suelen aparecer cuando surge el tema de la refundación de la izquierda es este: La exclusión o no de algunos sectores que se autotitulan como “de izquierdas”. La corriente imperante (puedo equivocarme, me guío por mi pobre entorno) es que todo vale. Hay que “juntar esfuerzos”, “aunar”, “No hay que perder aliados por dogmas”.

En principio suena razonable dicha postura: Qué mejor postulado que el de la unión, sin duda.

Sinceramente, lo creo profundamente erróneo.

La unión es un concepto básico en la izquierda, porque de hecho es uno de los principios según los cuales puede llegar a tener sentido como opción política:  Solo con la unión de los trabajadores ante el detentador de los medios de producción se puede llegar a combatir su poder. Pero la clave es la unidad… de acción. Es básico que los de abajo se pongan de acuerdo en actuar de la mejor manera posible, y entonces, actuar al unísono en esa dirección. La unidad de boquilla, ante la foto, mientras se actúa de manera descoordinada, es el camino seguro al desastre.

Y ese es el matiz que cambia sustancialmente la ecuación. Muy bonito eso de aunar esfuerzos, etc etc… ¿en qué dirección? ¿O se trata de aunar esfuerzos… por meter gente en la foto, que después se levanta de la silla y tira para su lado? ¿Alguien se cree que así vas a ganarle el pulso a los bancos, a las políticas liberales, a todo el dinero que hay detrás para convencernos de que lo mejor que podemos hacer es suicidarnos?

Como si se tratase de una operación de marqueting ahora resulta que se habla mucho de no excluir, de una opción de izquierdas integradora de todas las tendencias.  Y no. No es una operación de marqueting en la que los principios se negocian para ampliar el mercado. O al menos así lo veo yo. No porque los principios sean inamovibles o sagrados. Es que lo que nos dan a cambio… Simplemente, no merece la pena.

Written by corazondepatata

11 febrero, 2010 at 17:15

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¿Existen las clases? No por Dios, qué ordinariez…

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Una y otra vez veo repetido el mismo meme: hablar de clases sociales es tarea desfasada que no describe bien la realidad. O directamente, las clases dejaron de existir.

Tal triunfo de una mentira repetida mil veces seguramente será estudiada en el futuro (si lo hay) como ejemplo extremo de perduración del engaño. Lo triste no es tanto leerlo como leerlo en sitios de izquierda, en bocas que se dicen de izquierda. Lo más irónico de todo es cuando ponen como ejemplo de ello que las condiciones laborales ya no son fijas, que no tenemos contratos de por vida, o que la mayoría de trabajadores no están empleados en el sector productivo, como si trabajar para un banco te liberase, de algún modo, de entregar tu plusvalía a cambio de dinero: Esas mismas personas pueden asegurarnos sobre cien biblias que ese término de “clase” tenía sentido “antes”, haciendo referencia a una época difusa que mas o menos identifican con los inicios de la revolución industrial, sin percatarse de que entonces las condiciones de precariedad eran aún mayores, de que no todos los revolucionarios eran del sector productivo, menos aún industrial (¿cómo se habría hecho la revolución en Rusia, si no?), o de que, de hecho, los medios de riqueza siguen en manos no de todos sino de una élite hereditaria que decide por el resto. Como entonces.

Lo más alarmante de la difusión tan exitosa de dicho meme no es otra cosa que el puro y simple hecho de que la realidad insiste en contradecirla. Es más, precisamente esa difusión ahonda las diferencias entre clases, al darle vía libre a los que tienen los medios de producción para seguir acumulando poder y riqueza, al no encontrarse enfrente a una clase a explotar dispuesta a luchar por sus derechos como tal.

El resultado es la atomización de las diferentes luchas; en el mejor de los casos el currante se encontrará luchando contra su jefe, pero este siempre tendrá como excusa el “ambiente generalizado de crisis”, “el mercado laboral” o “la situación económica general”, como sise tratara de fenómenos naturales como la lluvia o el sol, incontrolables y ajenos a nuestra actuación, cuando ellos son los directos hacedores de esa realidad y nosotros sus cómplices pasivos. Eso, en el mejor de los casos: En el peor insisten en que dediquemos nuestros esfuerzos al equipo de fútbol de turno, algún sentimiento nacional o directamente la brujería, el horóscopo o la religión.

Urge recuperar el término “clase”, urge recuperar la conciencia de que somos los de abajo los que sostenemos a los de arriba, y que esta situación puede y debe cambiar. Han conseguido asociar el término de “clase” a una visión decimonónica de la realidad, y desde luego la izquierda ha sido en parte culpable de ello, en especial el llamado “socialismo real”, ese engendro de la URRS y demás países del telón de acero que insistieron en manosear los términos a conveniencia cuando en realidad se convertían en una sociedad amordazada, sin la libertad que es básica para poder construir una sociedad libre (¿porqué algo tan evidente cuesta tanto de entender?), sin la libertad que está en la misma base del nacimiento de la izquierda y del socialismo.

La derecha no ha perdido la oportunidad de desmerecer el concepto, lo lamentable es que desde la izquierda se le siga el juego. No. Existen las clases. Lamentablemente, existen: Hay quienes tienen las riendas de la economía, hay quienes les venden su trabajo a los primeros. Eso y no otra cosa son las clases, y negarlas solo contribuye a hacerlos más fuertes.

Written by corazondepatata

26 enero, 2010 at 9:14

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¿Qué es la izquierda?

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Cuando en Francia empezaba a oler a revolución, el rey convocó los “estados generales”, organismo de origen medieval, para tratar de detener el movimiento haciendo como que algo estaba cambiando. Si mal no tengo entendido de ese momento proviene la denominación de “izquierda” y “derecha” a los dos principales espectros políticos: Según se sentasen en uno u otro lado del rey, los participantes eran partidarios o no de la renovación de las estructuras sociales.

El principal motivo por el que siento el deseo de escribir este blog es volcar en él lo que entiendo deberían de ser los principios básicos de la izquierda, la opción con la que me identifico. Como en su mismo origen, falso o no, me siento partidario de cambiar todo aquello que apesta en esta sociedad, y por ello me sitúo en ese lado de los “estados” medievales en los que en cierta manera todavía seguimos, a caballo entre los logros de la revolución posterior y los intereses de las clases dominantes por volvernos a someter a los de abajo a sus dictados.

Es este un espacio abierto… Aunque dudo mucho que llegue a interesar a nadie más que a mí, para quien de hecho escribo: Por clarificar mis propias ideas, ordenarlas y categorizarlas mínimamente. Si por casualidad has llegado por aquí se bienvenido; te agradeceré cualquier comentario.

Written by corazondepatata

25 enero, 2010 at 14:09

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